El periodismo como ícono del Carnaval de Barranquilla: su importancia y las redes sociales
Conversatorio, organizado por La Chiva Periodística, abordó distintas miradas de la fiesta y la importancia en las formas de divulgar su esencia y tradición.
En el inicio de la celebración de los 30 años de la comparsa La Chiva Periodística, su directiva organizó el conversatorio 'El periodismo como ícono del Carnaval de Barranquilla', en el que participaron reconocidos personajes de la prensa y la cultura de la ciudad.
El escenario escogido fue el auditorio Nicolás Guillén, de la Universidad Simón Bolívar, los panelistas invitados fueron Laurian Puerta Ordóñez, comunicador, abogado, docente y expersonero distrital, actualmente editor general del portal de noticias Zona Cero; Diva Luz Acuña Mena, periodista y primera directora de la Chiva Periodística; Ana María Osorio Gómez, comunicadora y directora de comunicaciones de Carnaval de Barranquilla S.A.S. y Julio Adán Hernández Montealegre, sociólogo, periodista y docente, director-fundador de Voz Infantil y Hola Juventud.
El moderador fue Martín Tapias Bohórquez, periodista, escritor y director regional de Caracol Radio, y la presentadora fue la también comunicadora y miembro fundador de la comparsa, Aldira Chamorro Ojeda.

La importancia del periodismo
Puerta Ordoñez recordó que su inicio en el oficio lo hizo en una máquina de escribir, lo que le ha permitido ver cómo ha avanzado este oficio y cómo los periodistas han tenido que adaptarse dichos cambios, con el devenir de los tiempos.
Planteó que, de la misma manera ha cambiado la manera de hacer los registros del Carnaval en los diferentes medios o plataformas, inicialmente en los medios escritos, en cuyos inicios los actos y eventos de las fiestas se concentraba en las páginas de sociedad.
Compartió como anécdota que, durante un tiempo, los periodistas de medios escritos, como El Heraldo, no laboraban durante los tres primeros días del Carnaval, sino el último, para hacer un registro global de lo que fueron las fiestas ese año.
“Fue una época en la que todos éramos actores del Carnaval, cuando los desfiles pasaban por la 43 (carrera), nos disfrazábamos y salíamos en algo que sacaba El Heraldo que se llamaba La Chiva. íbamos muchos periodistas ahí. Y después de los cuatro días era que informábamos”.
En ese sentido destacó la importancia que ha tenido la radio desde entonces, con la transmisión de los eventos en directo.
Después de ello llegó la era de los portales Web, con el internet que se constituyó en una nueva revolución de los medios de comunicación y el oficio periodístico.
Se refirió a lo que ha sido el desempeño de su medio de comunicación, Zona Cero, en este nuevo escenario de la era digital, pues ellos nacen paralelo a esta nueva manera de hacer periodismo y de mostrar al mundo lo que es el Carnaval, en nuevos formatos y con nuevos alcances.

“Yo me jacto porque nosotros somos nativos digitales, somos los primeros de estos medios. Se globalizó la información porque todo se sabía en Rusia y otros lugares del mundo, y se podía ver todo en directo. Esto porque se nos permitía el link para hacer en directo las transmisiones del canal Telecaribe”.
Sobre la visión que tenía del Carnaval, desde oficio como periodista, indicó que, a dicho evento, desde su organización, se le quería convertir en un club privado. Es entonces cuando comienza a hacer un tipo de periodismo crítico.
“Con otros periodistas empezamos a hacer un periodismo crítico. Y la parte majestuosa, festiva, se la dejábamos a las periodistas de sociales y farándula. Eso permitió que, poco a poco, fueran mejorando las cosas”, apuntó el periodista, al tiempo que agregó que con la llegada de la era digital, hubo entonces mayor participación del público porque se permitía la interacción entre los medios y el receptor de la información.
Para ese entonces, según su visión, las cosas, al interior de la organización del Carnaval, no se estaban dando cómo era lo ideal, y era algo que le inquietaba desde hacía algún tiempo. Por lo que se propuso, al llegar al cargo de Personero Distrital, defender los intereses colectivos, pues esa era su misión como funcionario.
Ya en el cargo se fue a la Vía 40 a hacer la medición para exigir que cumpliera la norma sobre la ocupación de dicho espacio que, según el papel, debía ser 70 por ciento para el público y 30 por ciento para que Carnaval S.A.S. dispusiera sus palcos.
“Pero las cosas se estaban haciendo al revés, es decir estaban dejando el 30 por ciento para el público en general. Presentamos tutela. A partir de allí se dieron unas mesas de trabajo con la Universidad del Atlántico”.
Ese ejercicio no tuvo los resultados esperados. Pero el entonces personero no se conformó, y con la participación de un grupo de periodistas se organizaron y apelaron a la figura de una acción popular. “Y logramos que se cambiaran las reglas de juego”.
Todo ello ha permitido que a los hacedores y actores del Carnaval se les diera el tratamiento que merecían, y desde entonces se les ha hecho tal reconocimiento por parte del Distrito y la organización de las fiestas.
Como conclusión a este punto, se planteó que el periodismo debe ser, además de informativo, crítico y contributivo para proteger la esencia del Carnaval su folclor y su parte patrimonial, pues ello constituye la esencia de nuestras fiestas.

La formación periodística y el futuro del Carnaval
Llegaría el momento para tocar el tema del futuro del Carnaval y el papel del periodismo en el mismo.
En ese sentido se mencionó la invaluable tarea que desarrolla el profesor Julio Adán Hernández Montealegre con sus ya mencionados proyectos.
El docente hizo una especie de paréntesis para recordar que él llegó a la presidencia de ACSA (Asociación de Comunicadores Sociales del Atlántico) cuando había una especie de conflicto entre lo que era el periodismo empírico y el de formación académica.
Sobre la parte formativa de los periodistas aseguró el profesor Julio Adán Hernández que el periodismo debe ser más investigativo porque si no se investiga, no se avanza mucho. Y trajo a colación el nombre del escritor, novelista y cineasta Alvaro Cepeda Samudio y sus ideas pedagógicas.
“Las niñas, los niños y los jóvenes expresen libre y personalmente sus ideas, observaciones y sentimientos”, es lo que decía el desaparecido autor, y que el profesor Julio Adán recordó para enmarcar lo que, según él, debe ser la formación de los comunicadores del mañana.
“Es lo que en el fondo decía Orlando Fals Borda, superar la esclavitud intelectual”, agregó el profesor.
Periodismo, redes sociales y salvaguarda
Si bien el periodismo tiene un desafío frente a las nuevas tecnologías y las redes sociales para seguir en su labor de preservar las tradiciones expresadas en el Carnaval, la comunicadora Diva Luz Acuña Mena, afirmó que el principal compromiso del periodista es la formación y el conocimiento de los temas que informa, eso para diferenciar las expresiones y no dar lugar a errores.
“Yo no concibo una información en la que se confunda la cumbia con una danza o una comparsa. Y es que no todos los periodistas saben informar sobre el Carnaval, porque para eso deben tener un profundo conocimiento de lo que es la fiesta, y de lo que son las expresiones. Por eso el compromiso del periodista es formarse y conocer los términos y la manera cómo debe informar del Carnaval”, dijo Acuña.
Julio Adán Hernández enfatizó en que es indispensable la formación continua del periodista para afrontar los desafíos que se le presentan como es el tema de las redes sociales.
“La calidad se mide por la actualización permanente. Hay que estarse preparando constantemente y ponerse a tono con lo que se está viviendo en este momento”. Una vez más el docente puso como ejemplo lo que vienen realizando sus pupilos y dijo que no concibe que a los estudiantes se les prohíba el uso de aparatos tecnológicos en las aulas de clase.
“Hay que educarlos en eso, y que ellos lo eduquen a uno”.
En tal sentido Ana María Osorio Gómez afirmó que la velocidad e inmediatez no pueden estar por encima del respeto y la tradición. Ello refiriéndose a la cantidad de contenidos que minuto a minuto se publican en las redes sociales.
Señaló que, si bien las redes y la tecnología son una realidad, los periodistas y medios deben velar porque sus contenidos estén acordes con la realidad sin dejar de mostrar todo lo que sucede, por ejemplo, alrededor del Carnaval.
“Primero es la tradición, la esencia y la preservación de las fiestas. Tampoco podemos ‘espectacularizar’ las fiestas, eso es un riesgo. Las redes deben ser herramientas pedagógicas para la preservación de la tradición de las fiestas”, anotó Ana María Osorio.
Para Laurian Puerta Ordoñez, la construcción y publicación de contenidos periodísticos es un tema de mucha responsabilidad, que demanda tiempo y formación.
Dijo que no hay que ser un experto, pero sí responsable con lo que se va a informar. “Yo creo que la mejor formación se logra hablando con los actores, con los hacedores, visitándolos, conociendo cómo se hace su trabajo”.
Trajo al recuerdo la revista dominical que publicaba El Heraldo, que era coordinada por él, pero cuyos temas eran casi siempre sugeridos por el director. Sin embargo, desde el mes de enero hasta el Carnaval, esa publicación era totalmente su responsabilidad, y los contenidos los lograba, justamente, dialogando con los actores y hacedores de las fiestas. Pues nadie mejor que ellos para hablar de tradición.
Lo que representa el Carnaval
La directora de la comparsa, Luz Mery Lugo Hernández, hizo un recorrido por los 30 años de la comparsa y destacó la oportunidad que ha tenido esta agrupación folclórica de mostrarse en escenarios regionales, nacionales e internacionales.
"Son 30 años de historia durante los cuales se ha contado mucho, durante los cuales el papel protagónico de los medios ha permitido el fortalecimiento del Carnaval como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, y ha permitido traspasar todas las fronteras”, dijo durante su discurso la comunicadora Lugo Hernández.
Al entrar en la esencia del conversatorio, en lo que representa el Carnaval, Diva Luz Acuña indicó que "como barranquillera la siento y como profesional la transmito. Para mí como 10 barranquillera, como colombiana y como periodista, el Carnaval es algo integral que está en mí, y a cualquier parte que voy lo siento igual y lo vivo igual”.
Por su parte, el periodista Laurian Puerta Ordoñez afirmó que “el Carnaval es sagrado, no es solo rumba y maicena. Antropológicamente, cuando llega el Carnaval, uno se transforma, se siente como cambia el ambiente de la ciudad, y eso he logrado transmitírselo a mis nietas que están en Europa”.
A su turno Ana María Osorio Gómez afirmó que para ella el Carnaval es vida, su vida, justamente porque su familia es carnavalera, en ella hay congos, cumbiamberos y otros actores del Carnaval. Pero además ella nació un sábado de Carnaval, cuando fue reina Ana María Donado, en cuyo honor lleva su nombre.
“Mi familia me enseñó a amar estas fiestas. Y llegué a la empresa Carnaval como estudiante en prácticas justamente porque es algo que me gustaba y soñaba. Dios me ha permitido la oportunidad de trabajar en lo que me gusta. Entonces yo creo que la vida lo prepara a uno para hacer y ser lo que es”.
El profesor Julio Adán Hernández Montealegre reconoció el papel de los periodistas como actores del Carnaval afirmando que es algo tan trascendental que en ningún otro lugar de Latinoamérica tiene ese privilegio de llegar a ser protagonistas.